En convergencia
El pueblo de la miel: Fuenlabrada de los Montes (Badajoz).
Este artículo que da voz a los protagonistas de la convergencia entre el mundo rural y la naturaleza se enmarca en el Convenio de Colaboración que han firmado la Unión de Pequeños Agricultores y Gandaderos (UPA) y la FFRF para fomentar la ganadería extensiva y la trashumancia.
Mi nombre es Antonio Prieto Risco. Soy vecino de la localidad de Fuenlabrada de los Montes, ubicada en la comarca de La Siberia, en la provincia de Badajoz. Tengo 47 años y desde muy joven, a los 14, empecé mi contacto con el mundo de la apicultura.
Tengo una explotación apícola familiar que cuenta con 1.320 colmenas. Mi trabajo en ella lo compagino con la actividad sindical como responsable de ganadería de la Organización Agraria UPA-Uce Extremadura. Asimismo, ocupo el cargo de responsable del sector apícola a nivel nacional en UPA federal y también tengo un cargo directivo en la Sociedad Cooperativa Montemiel, de Fuenlabrada de los Montes.
Hablar de Fuenlabrada de los Montes es hablar del pueblo de la miel. Se encuentran referencias claras a la actividad apícola ya en torno al año 1.500: las normas, las distancias entre colmenas, el manejo, el sueldo a los obreros que iban a sacar la miel, etc. Incluso había guardianes de las colmenas.
Toda esa tradición se ha mantenido hasta nuestros días, convirtiéndose este pueblo extremeño en el mayor referente europeo en concentración de apicultores y de colmenas. Y es que Fuenlabrada de los Montes, con 2.000 habitantes, tiene un censo de 400 apicultores con más de 170.000 colmenas, que producen más del 10% de la miel nacional. El valor económico de esta actividad supone más del 65% de la riqueza que genera el municipio. Dentro de la comarca tiene gran importancia también Herrera del Duque.
Desde el comienzo de la apicultura moderna, que ya cuenta con otro tipo de colmenas —antes eran los corchos y después vinieron las colmenas de madera—, los apicultores nos hemos organizado, siguiendo las enseñanzas de las propias abejas, en organizaciones apícolas y en cooperativas. En 1978 se crea en España la primera cooperativa apícola en Fuenlabrada, con el fin de agrupar a los apicultores y sus productos. En la actualidad, la cooperativa Montemiel cuenta con 250 socios, con más del 60% de las colmenas de Badajoz y con una producción de 2.000.000 de kilos de miel.
Hemos hecho, además, un esfuerzo para unir tres cooperativas extremeñas en una de segundo grado, que se llama Euromiel y que ya comercializa nuestros productos en todo el mundo. Aún así, no satisfechos con esto, nos hemos unido a una comercializadora extremeña llamada Deguste que cuenta con productos de Extremadura tan variados como cereza del Jerte, aceite de oliva, aceituna Manzanilla, mermelada y tomate.
El sindicato UPA y la cooperativa Montemiel han promovido la modernización tanto a nivel legislativo como de infraestructuras y, sobre todo, de medios de producción, tanto en lo referente a utensilios apícolas como a vehículos para la trashumancia de las colmenas, ya que las colmenas de Fuenlabrada de los Montes son todas trashumantes y están presentes en cualquier lugar del país.
La trashumancia es vital para poder sacar miel. La abeja busca floraciones para su producción y los apicultores buscamos esas floraciones donde se encuentren para facilitar el trabajo de las abejas.
Por otra parte, un dato muy significativo es que más del 50% de los apicultores son mujeres y más del 25% son jóvenes menores de 30 años. Esto nos hace estar satisfechos ya que la población joven sigue en nuestro pueblo y esto genera empleo, matrimonios, hijos y bienestar en nuestro entorno rural, que consigue mantenerse de este modo. Todo lo cual es muy importante, tanto desde el punto de vista social como económico, fiscal, de seguridad social, empleo, mantenimiento de la población, etc.
Pero estoy convencido, al igual que todos los apicultores, de que nuestras abejas son fuente de vida para muchas plantas en peligro de extinción, en sierras recónditas y en ecosistemas que sólo gracias a las abejas se produce la polinización. Además, ésta nos garantiza alimentos en cantidad y calidad. Todos los estudios sobre polinización aseguran que, de no existir las abejas, correríamos un peligro cierto de desaparición.
La biodiversidad como elemento multiplicador de los ecosistemas en flora y fauna es básica y fundamental para las abejas. Por eso hacemos campañas para sensibilizar a la sociedad sobre la importancia y la necesidad de mantener nuestras abejas. Peligros como los fitosanitarios, los incendios, la deforestación o la tala desmesurada de árboles, hacen peligrar nuestra profesión, nuestros pueblos y desde luego nuestros montes y dehesas, tan necesarios para el equilibrio humano.
Antonio Prieto Risco
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Comentarios
empleo
Sáb, 01/05/2010 - 16:35 — vicente (no verificado)hola antonio tengo 34 años y me gustaria hacerte una pregunta soy de madrid pero tengo una casa en la calle el pica de de fuenlabrada de los montes y devido al paro estoy apunto de perder la casa tengo 2 niñas pequeñas y mi mujer y yo estamos pensando de irnos a vivir al pueblo yo tengo amigos alli y man comentado ke yo como tengo los carnet de camion alli ahoro abria trabajo para mi pero todavia tengo una año de paro y para darme a conocer pues nos iriamos ya por favor me podrias decir si me voy ya ke provavilidad tengo de encontrar trabajo gracias saludos
RE:Empleo
Lun, 03/05/2010 - 17:02 — avdigitalEstimado Vicente:
Antonio Prieto escribió este artículo para nuestra revista Agenda Viva. Este apartado no pertenece al autor del artículo sino que está disponible para los comentarios de los lectores con respecto al tema del artículo. Sentimos no poder dar respuesta a tu solicitud.
Un saludo
Agenda Viva Digital
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