Naturaleza
Ellas: las abejas
De entre todos los polinizadores, las abejas forman el grupo polinizador por excelencia. Aparecieron en el Cretácico (hace unos 100 millones de años), cuando las plantas con flores se convirtieron en la vegetación predominante en el planeta (Davies, 1991). Éstas se especializaron para atraer a los animales dispersadores de polen y las abejas se convirtieron en sus polinizadores más eficaces, por su abundancia, su vuelo rápido, su tendencia a visitar varias flores de la misma especie, su necesidad de grandes cantidades de néctar y polen y sus pelos especializados, que pueden atrapar y sostener hasta 15.000 granos de polen por individuo (Batra, 1984).
Existen abejas sociales y solitarias y muy distintos niveles evolutivos de sociabilidad y complejidad. Entre los grupos sociales más evolucionados, se encuentran los componentes de la familia Apidae: los abejorros (especies del género Bombus Latreille, 1802) y la conocida abeja de la miel (Apis mellifera, Linnaeus, 1758). Las abejas solitarias, sin embargo, son mucho más abundantes. Sobrepasan el 85% de las 20.000 especies de abejas que existen en el mundo y se reparten en 6 familias, con representantes en nuestra fauna (Colletidae, Halictidae, Andrenidae, Melittidae, Megachilidae y Anthophoridae), más otras dos de distribución tropical.
Todas las abejas, solitarias o sociales, tienen en común el haberse desprendido del hábito depredador de sus antecesores y alimentarse, principalmente, de polen y néctar o de este último transformado, por medio de secreciones glandulares, en miel. Conocidas especializaciones alimentarias se dan en las abejas melíferas, cuyas jóvenes obreras secretan jalea real, que suministran a la reina y a los individuos recién nacidos. Por lo tanto, en las larvas predomina la dieta a base de miel y polen. Esto supone que las hembras adultas, además de para su propio consumo, deban volar constantemente a fin de buscar una o varias fuentes de alimento para las larvas, lo que implica el transporte de polen de una planta a otra.
Hoy en día, las amenazas a la diversidad biológica se ven agravadas por las demandas de todo tipo de recursos por parte de una población humana en rápido aumento y por su creciente consumo de materiales (Primack & Ros, 2002). Pero el manejo de diferentes especies de abejas para su explotación en la horticultura, según sus distintas características, permite mayor disponibilidad y rentabilidad: abejorros, abejas de la miel o algunos megaquílidos y halíctidos, como Megachile rotundata (Fabricius, 1787) o Nomia melanderi (Cockerell, 1908), se utilizan desde hace años en Nueva Zelanda, Australia, Japón, Centroeuropa, Israel, Centroamérica, EE.UU. y Canadá. En España, además de abejas melíferas, se emplean con buen rendimiento Bombus terrestris (Linnaeus, 1758), Megachile rotundata y Osmia cornuta (Latreille, 1805). Más aún, el manejo de abejorros para la polinización de cultivos, tiene un indudable peso económico y creciente interés. Por ejemplo, la polinización del tomate en invernadero reduce en dos tercios los costes y aumenta la calidad. Su uso es habitual fuera de nuestras fronteras para cultivos de tomate, pimiento, trébol rojo, alfalfa, fresa y kiwi, entre otros.
Según datos de la FAO sobre los cafetales de Costa Rica, se ha demostrado que la polinización que llevan a cabo las abejas silvestres de las zonas boscosas colindantes contribuye a incrementar las cosechas en un 20%. Análogamente, se observa un aumento en la producción de girasol, hasta en un 25%; en el cerezo se duplica y en el almendro se llega a cuadriplicar. En suma, hoy en día no debería contemplarse una apicultura moderna que no valore en su justa medida los beneficios de esta polinización entomófila.
En términos económicos, su valor es incalculable. Se ha estimado que, en EE.UU., un tercio aproximadamente de sus recursos alimentarios dependen directa o indirectamente de la polinización por insectos, principalmente abejas, tanto sociales como solitarias (Batra, 1984). Alrededor del 84% de las especies cultivadas en Europa también depende de dicha polinización, al igual que ocurre con el 70% de los principales cultivos destinados al consumo humano a nivel mundial. Producen altos rendimientos al maximizar la fortaleza y resistencia de las plantas y permitir la reducción del uso de biocidas y otros costes ambientales. En cifras, el servicio para el consumo humano que prestan asciende a 153.000 millones de euros al año, equivalente a casi la décima parte del total de la producción mundial de alimentos agrícolas (Proyecto ALARM). Asimismo, la FAO considera que de las poco más de 100 especies de cultivos que proporcionan el 90% del suministro de alimentos para 146 países, 71 son polinizadas por abejas (casi toda silvestres). Pero subraya que podría estimarse que el valor monetario anual de los servicios de polinización en la agricultura mundial podría ascender hasta a 200.000 millones de dólares.
No obstante, los polinizadores, y las abejas en particular, están en declive en todo el mundo y su desaparición pondría en riesgo el abastecimiento de tres niveles de consumo: las frutas, las verduras y los estimulantes, como el café. Pero, sobre todo, la ausencia de estos animales supondría un alto impacto (Gibson et al., 2006) y tendría un efecto devastador en la flora silvestre: desaparecería la mayor parte de estas plantas, de importancia vital para el equilibrio natural y la supervivencia del planeta.
Concepción Ornosa,
Bióloga (Entomóloga), profesora titular del departamento de Zoología y Antropología Física de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UCM
Bibliografía
Batra, S. W., «Abejas solitarias», en Investigación y Ciencia, n. 91 (1984), pp. 78-86.
Davies, R. G., Introducción a la Entomología. Mundi-Prensa, Madrid, 1991.
Gibson, R. H., Nelson, I. L., Hopkins, G., Whamlett, B. J. y Memmott, J., «Pollinator webs, plant communities and the conservation of rare plants: arable weeds as a case study», en Journal of Applied Ecology, n. 43 (2006), pp. 246–257.
Primack, R. B. y Ros, J., Introducción a la biología de la conservación, Ariel, Barcelona, 2002.
Proyecto ALARM: http://www.alarmproject.net/alarm
Ecological Economics: http://www.elsevier.com/locate/ecolecon
Centro Helmholtz de Investigación sobre el Medio Ambiente (UFZ): http://www.ufz.de
- 858 lecturas










Inicio

















Comentarios
Enviar un comentario nuevo